Puyol en el momento del cabezazo glorioso. Con ese gol, España está en la final de Sudáfrica 2010.
Había que ganar. Y se ganó. Siempre que fue de vida o muerte, el equipo de Vicente Del Bosque superó las barreras y se llevó una victoria del campo de juego. Y en esta jornada de semifinales no fue la excepción. Nunca traicionando el estilo de juego que llevó a la Roja a lo más alto, España sigue dando saltos y saltos en la búsqueda del máximo objetivo: Ser campeón mundial.
Y ese objetivo que parecía tan lejano cuando en 2006 Francia echó de la Copa del Mundo a aquel plantel de Aragonés, hoy está a solamente un paso. Porque la Selección fue de menor a mayor en Sudáfrica 2010, tal como se debe hacer para llegar con chances al encuentro definitorio. Porque la Selección conservó su forma de jugar tanto en las buenas como en las malas. Porque aprendió de los errores de campeonatos pasados. Porque tiene jugadores con gran talento y hombres de experiencia para hacerse cargo de las cosas. Porque España tiene todo para ser campeón mundial.
Este miércoles fue muy superior a Alemania. Le quitó la pelota, no lo dejó progresar en el campo, no le permitió tener espacios ni libertades. Y todo el tiempo intentó atacarla para agredirla. Fue complicado, porque los germanos se defendieron muy bien. Fueron ordenados y nunca dejaron huecos para los atacantes ibéricos, pero a la larga ganó el fútbol que pregonaron los españoles.
Como las ocasiones claras no abundaron, se vio mucho a Xabi Alonso, Villa o Pedro probar mucho desde media y larga distancia. En la primera parte, solamente el Guaje pudo enfrentar cara a cara a Neuer, aunque arribó a la cita muy exigido. Y luego, Puyol contó con una chance neta al cabecear un centro de Xavi.
El miedo sobrevoló por el equipo español, cuando Özil fue tumbado por Sergio Ramos. El volante alemán cayó dentro del área, aunque la falta fue afuera. Igualmente, el árbitro nunca sancionó nada.
Casillas respondió bien las dos veces que los teutones lo llamaron y, por eso, los de Del Bosque no pasaron mayores sobresaltos. Iker fue creciendo partido tras partido, igual que la Roja.
Iniesta se escapó por izquierda y casi hace que Villa sea nuevamente el héroe. Pero el Guaje no estuvo inspirado ante los teutones. Así que España necesitó de Carles Puyol para derribar las barreras germanas y ganar el encuentro. El central de cabeza puso el 1 a 0, después de un corner ejecutado por Xavi. Quedaban solamente 16 minutos y la victoria era muy merecida.
Sobre el final, la Roja pudo haber ampliado pero ni Pedro ni Villa fueron inteligentes para armar los contragolpes. No obstante, no se sufrió para nada, ya que los alemanes casi no intentaron una reacción, parecían abatidos sintiéndose inferiores por completo.
España vuelve a una final internacional y esta vez es nada menos que la final del mundo. El domingo en Johannesburgo estará Holanda, también con ansias de ganar su primer título mundial.
¡Arriba España!
La Furia Roja volvió a ganarle a Alemania, igual que en la final de la Eurocopa 2008, por 1 a 0. Esta vez el héroe fue Carles Puyol, que de cabeza mandó al equipo de Del Bosque sin escalas a la final del mundo. España va por el título frente a Holanda el domingo.
Puyol en el momento del cabezazo glorioso. Con ese gol, España está en la final de Sudáfrica 2010.
Había que ganar. Y se ganó. Siempre que fue de vida o muerte, el equipo de Vicente Del Bosque superó las barreras y se llevó una victoria del campo de juego. Y en esta jornada de semifinales no fue la excepción. Nunca traicionando el estilo de juego que llevó a la Roja a lo más alto, España sigue dando saltos y saltos en la búsqueda del máximo objetivo: Ser campeón mundial.
Y ese objetivo que parecía tan lejano cuando en 2006 Francia echó de la Copa del Mundo a aquel plantel de Aragonés, hoy está a solamente un paso. Porque la Selección fue de menor a mayor en Sudáfrica 2010, tal como se debe hacer para llegar con chances al encuentro definitorio. Porque la Selección conservó su forma de jugar tanto en las buenas como en las malas. Porque aprendió de los errores de campeonatos pasados. Porque tiene jugadores con gran talento y hombres de experiencia para hacerse cargo de las cosas. Porque España tiene todo para ser campeón mundial.
Este miércoles fue muy superior a Alemania. Le quitó la pelota, no lo dejó progresar en el campo, no le permitió tener espacios ni libertades. Y todo el tiempo intentó atacarla para agredirla. Fue complicado, porque los germanos se defendieron muy bien. Fueron ordenados y nunca dejaron huecos para los atacantes ibéricos, pero a la larga ganó el fútbol que pregonaron los españoles.
Como las ocasiones claras no abundaron, se vio mucho a Xabi Alonso, Villa o Pedro probar mucho desde media y larga distancia. En la primera parte, solamente el Guaje pudo enfrentar cara a cara a Neuer, aunque arribó a la cita muy exigido. Y luego, Puyol contó con una chance neta al cabecear un centro de Xavi.
El miedo sobrevoló por el equipo español, cuando Özil fue tumbado por Sergio Ramos. El volante alemán cayó dentro del área, aunque la falta fue afuera. Igualmente, el árbitro nunca sancionó nada.
Casillas respondió bien las dos veces que los teutones lo llamaron y, por eso, los de Del Bosque no pasaron mayores sobresaltos. Iker fue creciendo partido tras partido, igual que la Roja.
Iniesta se escapó por izquierda y casi hace que Villa sea nuevamente el héroe. Pero el Guaje no estuvo inspirado ante los teutones. Así que España necesitó de Carles Puyol para derribar las barreras germanas y ganar el encuentro. El central de cabeza puso el 1 a 0, después de un corner ejecutado por Xavi. Quedaban solamente 16 minutos y la victoria era muy merecida.
Sobre el final, la Roja pudo haber ampliado pero ni Pedro ni Villa fueron inteligentes para armar los contragolpes. No obstante, no se sufrió para nada, ya que los alemanes casi no intentaron una reacción, parecían abatidos sintiéndose inferiores por completo.
España vuelve a una final internacional y esta vez es nada menos que la final del mundo. El domingo en Johannesburgo estará Holanda, también con ansias de ganar su primer título mundial.
HERNÁN AMAYA