Por fin se puede celebrar. Distendido y sabiendo que la copa llegará en las próximas horas a Madrid. España es campeón del mundo y bien merecido lo tiene. Victoria angustiante 1 a 0 sobre Holanda con el gol de Iniesta en la prórroga para desatar la alegría.

España campeón del mundo.
Un trabajo de muchos años. Un trabajo bien ejecutado, con orden, con esfuerzo, con mucha responsabilidad. El trabajo hoy da sus máximos frutos, la Copa del Mundo. El domingo 11 de julio de 2010 se va a recordar siempre en España como el día más importante de la historia futbolística y también deportiva. Victoria estupenda ante un gran rival como Holanda y, ahora, a festejar.
Y vale doble este título, porque había que cargar con lo pesado de llegar como máximos candidatos, porque había que llevar bien alto el título de Europa, porque se perdió en el debut y los fantasmas aparecieron. El equipo de Del Bosque supo corregir los errores, recuperar el atildado juego que lo caracteriza y encontrar siempre al crack que defina los partidos.
Fue el caso de esta final. La misma historia que en los partidos de playoffs, todos por 1 a 0, sólo que este se necesitó ir a la prórroga.
Empezó de manera avasallante la Roja este duelo. Tuvo tres claras ocasiones, dos para Sergio Ramos y una para Villa. Luego, Holanda supo neutralizar a España y las cosas comenzaron a complicarse.
En el segundo tiempo, mientras Holanda seguía trabajando con presión y fouls tácticos, España logró monopolizar la bola y estar más próximo a marcar. Igualmente, tuvo que sufrir con dos escapadas de Robben. En las dos estuvo estupendo Iker Casillas. En tanto, España pudo haber anotado con una chance muy relevante de Villa y otro cabezazo claro de Ramos.
En la prórroga la obstinación española logró que los neerlandeses comiencen a fallar. Eso derivó en un penalti no cobrado a Xavi, una tapada de Stekelenburg sensacional ante un mano a mano de Fábregas y una posibilidad de Navas sobre la derecha.
La expulsión de Heitinga en el segundo tiempo del alargue precipitó la victoria ibérica. Iniesta fue el que fabricó esa falta y fue el propio estratega del Barcelona que anotó el gol del campeonato. Un rebote le quedó a Fábregas en la puerta del área para habilitar a Andrés. Así, a falta de cinco minutos para el final, Iniesta le dio duro al balón para derrocar a Stekelenburg.
El gol desató la furia y la locura. Pocos minutos restaban y la victoria era inminente. El pitazo final arrojó a todo el plantel a la cancha y el festejo eufórico.
Hay que celebrar y festejar porque España fue el mejor y el justo campeón. La Eurocopa 2008 y el Mundial 2010 serán recordados por siempre, aunque quizás la historia tenga mucho más preparado para la Roja…
HERNÁN AMAYA
¡Los mejores del mundo!
Por fin se puede celebrar. Distendido y sabiendo que la copa llegará en las próximas horas a Madrid. España es campeón del mundo y bien merecido lo tiene. Victoria angustiante 1 a 0 sobre Holanda con el gol de Iniesta en la prórroga para desatar la alegría.
España campeón del mundo.
Un trabajo de muchos años. Un trabajo bien ejecutado, con orden, con esfuerzo, con mucha responsabilidad. El trabajo hoy da sus máximos frutos, la Copa del Mundo. El domingo 11 de julio de 2010 se va a recordar siempre en España como el día más importante de la historia futbolística y también deportiva. Victoria estupenda ante un gran rival como Holanda y, ahora, a festejar.
Y vale doble este título, porque había que cargar con lo pesado de llegar como máximos candidatos, porque había que llevar bien alto el título de Europa, porque se perdió en el debut y los fantasmas aparecieron. El equipo de Del Bosque supo corregir los errores, recuperar el atildado juego que lo caracteriza y encontrar siempre al crack que defina los partidos.
Fue el caso de esta final. La misma historia que en los partidos de playoffs, todos por 1 a 0, sólo que este se necesitó ir a la prórroga.
Empezó de manera avasallante la Roja este duelo. Tuvo tres claras ocasiones, dos para Sergio Ramos y una para Villa. Luego, Holanda supo neutralizar a España y las cosas comenzaron a complicarse.
En el segundo tiempo, mientras Holanda seguía trabajando con presión y fouls tácticos, España logró monopolizar la bola y estar más próximo a marcar. Igualmente, tuvo que sufrir con dos escapadas de Robben. En las dos estuvo estupendo Iker Casillas. En tanto, España pudo haber anotado con una chance muy relevante de Villa y otro cabezazo claro de Ramos.
En la prórroga la obstinación española logró que los neerlandeses comiencen a fallar. Eso derivó en un penalti no cobrado a Xavi, una tapada de Stekelenburg sensacional ante un mano a mano de Fábregas y una posibilidad de Navas sobre la derecha.
La expulsión de Heitinga en el segundo tiempo del alargue precipitó la victoria ibérica. Iniesta fue el que fabricó esa falta y fue el propio estratega del Barcelona que anotó el gol del campeonato. Un rebote le quedó a Fábregas en la puerta del área para habilitar a Andrés. Así, a falta de cinco minutos para el final, Iniesta le dio duro al balón para derrocar a Stekelenburg.
El gol desató la furia y la locura. Pocos minutos restaban y la victoria era inminente. El pitazo final arrojó a todo el plantel a la cancha y el festejo eufórico.
Hay que celebrar y festejar porque España fue el mejor y el justo campeón. La Eurocopa 2008 y el Mundial 2010 serán recordados por siempre, aunque quizás la historia tenga mucho más preparado para la Roja…
HERNÁN AMAYA