España recuperó la memoria y se quedó con un grupo que costó más de la cuenta. Jugó como si fuera una final y superó a Chile por 2 a 1 con los festejos de Villa e Iniesta. Los chilenos clasificaron segundos.
Iniesta marcó el segundo gol español. El primero fue de Villa.
El enfrentamiento frente a Chile se daba como una verdadera final porque los de Vicente Del Bosque estaban obligados a ganar. Una igualdad podría dejar al campeón de Europa sin Copa del Mundo.
En el arranque del cotejo, España dividió el balón con los sudamericanos. Batalló con Busquets, Xabi Alonso y Xavi sin éxito. Por eso, probó con pelotazos largos. En uno de estos, Torres no fue certero para resolver.
Transcurridos ya los minutos iniciales de nervio e imprecisión, Chile fue el que tomó el control del partido. Pero sus avances terminaban en la nada misma. España no tenía el esférico, aunque estaba lista para aprovechar su momento.
Y ese momento no tardó mucho en llegar. La aceleración de los chilenos y las ganas por atacar constantemente, obligó al portero Bravo a salir de su área. El bolero cortó un ataque de Torres pero le sirvió el tanto a Villa, que desde 35 metros batió la portería en el minuto 25.
Ahora, la situación cambiaba. Los chilenos debían ponerse a escuchar a Suiza-Honduras, mientras que los españoles se adueñaban del primer puesto.
Es así que los dirigidos por Bielsa siguieron probando por las bandas. No encontraron los agujeros y, para buena suerte ibérica, volvieron a complicarse solos en defensa. A los 36´, Vidal falló en un pase y originó un contragolpe que fue letal. Iniesta combinó con el Niño Torres y luego abrió con Villa. El delantero amagó por izquierda y entregó al medio para el Cerebro, que definió con clase. Un 2 a 0 que servía para aquietar las aguas, la clasificación estaba casi en el bolsillo. Además, Estrada se fue expulsado porque bajó a Torres cuando este devolvió el pase de Iniesta y picó hacia el cuadro mayor.
Chile descontó en el inicio del segundo tiempo. Millar disparó a voluntad (error de la zaga española que le dejó mucho tiempo para que se acomode) y el balón terminó en las redes de Casillas, que no pudo reaccionar a un desvío que sufrió el remate. Iban dos minutos y el miedo empezaba a sentirse.
Igualmente, no duró mucho. Porque el 0 a 0 que estaban protagonizando los suizos y los hondureños hizo que los chilenos no se desesperen por ir a buscar el empate. Entonces, España simplemente gobernó el encuentro manejando los tiempos y con el balón en su poder.
De esta manera, con jerarquía, contundencia y buen juego (por momentos), la Roja ganó el grupo H y ya encara el Mundial de la misma forma de cómo lo veía en un principio. El rival en octavos de final será Portugal, con Cristiano Ronaldo y compañía. Todo un desafío.
¿Ahora quien para a la Roja?
España recuperó la memoria y se quedó con un grupo que costó más de la cuenta. Jugó como si fuera una final y superó a Chile por 2 a 1 con los festejos de Villa e Iniesta. Los chilenos clasificaron segundos.
Iniesta marcó el segundo gol español. El primero fue de Villa.
El enfrentamiento frente a Chile se daba como una verdadera final porque los de Vicente Del Bosque estaban obligados a ganar. Una igualdad podría dejar al campeón de Europa sin Copa del Mundo.
En el arranque del cotejo, España dividió el balón con los sudamericanos. Batalló con Busquets, Xabi Alonso y Xavi sin éxito. Por eso, probó con pelotazos largos. En uno de estos, Torres no fue certero para resolver.
Transcurridos ya los minutos iniciales de nervio e imprecisión, Chile fue el que tomó el control del partido. Pero sus avances terminaban en la nada misma. España no tenía el esférico, aunque estaba lista para aprovechar su momento.
Y ese momento no tardó mucho en llegar. La aceleración de los chilenos y las ganas por atacar constantemente, obligó al portero Bravo a salir de su área. El bolero cortó un ataque de Torres pero le sirvió el tanto a Villa, que desde 35 metros batió la portería en el minuto 25.
Ahora, la situación cambiaba. Los chilenos debían ponerse a escuchar a Suiza-Honduras, mientras que los españoles se adueñaban del primer puesto.
Es así que los dirigidos por Bielsa siguieron probando por las bandas. No encontraron los agujeros y, para buena suerte ibérica, volvieron a complicarse solos en defensa. A los 36´, Vidal falló en un pase y originó un contragolpe que fue letal. Iniesta combinó con el Niño Torres y luego abrió con Villa. El delantero amagó por izquierda y entregó al medio para el Cerebro, que definió con clase. Un 2 a 0 que servía para aquietar las aguas, la clasificación estaba casi en el bolsillo. Además, Estrada se fue expulsado porque bajó a Torres cuando este devolvió el pase de Iniesta y picó hacia el cuadro mayor.
Chile descontó en el inicio del segundo tiempo. Millar disparó a voluntad (error de la zaga española que le dejó mucho tiempo para que se acomode) y el balón terminó en las redes de Casillas, que no pudo reaccionar a un desvío que sufrió el remate. Iban dos minutos y el miedo empezaba a sentirse.
Igualmente, no duró mucho. Porque el 0 a 0 que estaban protagonizando los suizos y los hondureños hizo que los chilenos no se desesperen por ir a buscar el empate. Entonces, España simplemente gobernó el encuentro manejando los tiempos y con el balón en su poder.
De esta manera, con jerarquía, contundencia y buen juego (por momentos), la Roja ganó el grupo H y ya encara el Mundial de la misma forma de cómo lo veía en un principio. El rival en octavos de final será Portugal, con Cristiano Ronaldo y compañía. Todo un desafío.
HERNÁN AMAYA