La Furia Roja tuvo un traspié en su debut mundialista. Cayó en manos de Suiza que practicó el anti-fútbol para frenar al equipo de Del Bosque y se impuso por la mínima con gol de Gelson. La mala fortuna estuvo toda del lado ibérico.
El favoritismo y los aires de grandeza del pueblo español se cayeron a un abismo. Así, de repente y sin aviso. Si bien los jugadores nunca habían declarado con esa tesitura, la confianza era total en este grupo y el pensamiento enfocaba hacia el título.
Este miércoles, España volvió a sentir la rudeza con la que ya acostumbra tratarla la Copa del Mundo. Suiza sin apostar por el ataque le quitó los tres puntos en el debut mundialista, con gran ayuda del azar.
El encuentro comenzó a ritmo lento. Pero de a poco, los dirigidos por Del Bosque comenzaron a apoderarse del balón, hacerlo circular correctamente y avanzar sobre el arco de Benaglio. Igualmente, en la primera mitad a la Roja le faltó punch, cambio de ritmo y peso en el área.
La única chance interesante española en ese primer período fue la que tuvo Piqué. Iniesta lo asistió de forma espectacular y el defensor, que había quedado en el área después de un corner, definió con el portero encima tras dejar en el camino a un suizo con un gran regate.
En la segunda mitad, Suiza tuvo su oportunidad y no la desaprovechó. Mezclando fortuna y un error arbitral, España recibió la primera bofetada del Mundial. En el minuto 7, un saque de meta largo terminó con el balón adentro del marco de Iker Casillas. Peinó Derdiyok, la bajó Nkufo y habilitó a Derdiyok que se fue de cara al guardameta español. Ambos chocaron y en el desparramo que se armó entre ellos dos y Pique el balón quedó servido para la entrada de Nelson Fernandes. El tanto fue una carambola y, además, en fuera de lugar, pues Derdiyok toca el esférico cuando cae al suelo dejando inhabilitado al autor del tanto. Mucha mala fortuna.
La misma suerte corrió España a partir de ese momento, pues las situaciones para igualar las tuvo. Iniesta remató a colocar desde el borde del área, yéndose el balón muy cerca del palo. Una media vuelta del Niño Torres en ocasión inmejorable, se perdió afuera por el apuro del delantero. Y Xabi Alonso reventó el travesaño con un derechazo desde lejos. La suerte y la mala definición estuvo a favor del conjunto suizo.
Peor habría sido el resultado, para que la injusticia se aún más grande, porque Derdiyok realizó un jugadón. Construyó una pared y encaró hacia el cuadro mayor español. Una vez dentro de él, enganchó dos veces para dejar en ridículo a Piqué y a Puyol y definió con el revés del pie. La pelota dio en el palo, para dejarle luego una nueva chance al atacante que esta vez fue atorada. Vea el resumen del partido.
España perdió un partido que no mereció, pero hay que saber que la Copa del Mundo no te perdona los pequeños errores, y menos a la Roja. “El Mundial no se ha acabado”, declaró Vicente Del Bosque y tiene razón. Ahora, resta corregir las equivocaciones y mejorar aspectos como la definición y la gestación de jugadas nítidas. Tras esta caída no hay más margen de error.
HERNÁN AMAYA









La idea no cambia
Todos los jugadores del plantel español salieron a apoyar al entrenador y afirmaron que confían en el juego que se viene practicando. “Moriremos con nuestras ideas”, declaró el Niño Torres.
Fernando Torres tiene muchas chances de ser titular frente a Honduras.
La derrota ante Suiza despertó la preocupación de todos los fanáticos españoles y lógicamente la presión de la prensa. El revuelo que se causó es mayor, ya que la Roja arribaba a Sudáfrica 2010 como “él” candidato a obtener el título. Y entre más alto estás, más dura es la caída.
Igualmente, los españoles no piensan en cambiar sus ideales en son de mejores resultados. Todo el plantel salió a respaldar al técnico Vicente Del Bosque, mostrándose unido y homogéneo.
Uno de los que declaró fue Fernando Torres, posible titular en el encuentro del lunes próximo frente a Honduras: “Cualquier rival te puede complicar y mucho. Esperemos que nuestro mal día ya haya pasado”, señaló el delantero. Y continuó: “Hay que mantenerse fiel a nuestro estilo. Si morimos, moriremos con nuestras ideas, no haciendo cosas raras. No tenemos que volvernos locos”.
Así, el Niño expresó la concepción de todo el grupo. No tiene en mente renunciar al estilo de juego que se viene practicando. Si los resultados tienen que llegar, llegarán conservando los mismos ideales.
“No vamos a cambiar nuestra forma de jugar. Seguiremos haciendo el mismo juego que tan buenos resultados nos ha dado”, también comentó Xabi Alonso.
Y tienen razón. Un partido no debe volver locos a todos los españoles, si bien ya lo ha hecho. Lo importante es que la locura no tome fuerzas dentro del cuerpo técnico y de los jugadores de la Roja. Si se fue campeón de Europa y se pasaron las Eliminatorias tan fácilmente con un claro y hermoso estilo de juego, no es necesario hacer modificaciones después de una derrota.
Hay que mejorar muchos aspectos, eso es obvio. Pero no cambiar la base y las formas. Se perfila para el duelo ante Honduras del lunes a las 20.30hs un regreso a la titularidad del Niño Torres, para que Villa no esté tan solo, y también la inclusión de Cesc Fábregas para aportarle su fútbol al mediocampo.
HERNÁN AMAYA